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Rompiendo las cadenas de mi mente.

Con 16 años caí gravemente enfermo de un problema pulmonar. Después de muchos meses luchando con el problema, terminé ingresado en un hospital. Necesitaba cirugía, hasta ahí todo más o menos normal, pero había un problema, en esta cirugía se podría perder bastante sangre y yo era Testigo de Jehová, y por tanto, no las podía aceptar. Los médico de ese hospital hicieron lo que pudieron, pero ningún cirujano se comprometía a operar sin sangre. Finalmente, fui enviado de urgencia a otro hospital especializado en endoscopia y técnicas de cirugía sin sangre, donde, después de dos intervenciones y largas semanas en la unidad de cuidados intensivos, solucionaron el problema. En ese momento creía de verdad que Jehová (el dios en el que creen los testigos) había intervenido para salvar mi vida. Ahora sin embargo, se que las dudosas normas de los testigos eran las que pusieron mi vida en peligro y que lo que me salvó fue la bondad de la familia que nos ayudó y los años de estudio y experiencia del cirujano que me operó…

Betel, la central mundial de los testigos de Jehová en Warwick.

Yo nací en Enero de 1978, y para entonces, después de una vida un tanto tormentosa, mi madre ya había sido captada por la secta, porque así es como operan, cazando a personas emocionalmente vulnerables. Por suerte, mi padre nunca se lo tragó, y mantuvo una distancia prudente del tema, aunque si permitió que mi madre nos llevara Ami hermano y a mi a las reuniones, asambleas, a predicar, etc…

Crecer como testigo de Jehová es una vida llena de restricciones, pesadas cargas y manipulación mental. Ya desde pequeño te meten a fuego un si no obedeces las normas de la Watchtower, Jehová se enfadará, y perderás la vida en el inminente Armagedón. Imagina el daño psicológico que se le hace a un niño si le dices “obedece o muere”… pues eso es lo que hacen los testigos de Jehová, algo que es en realidad una forma de abuso.

Los primeros 9 años de mi vida vivimos en Inglaterra. Tengo muchos recuerdos de ser arrastrado a reuniones, asambleas bajo la lluvia, de no poder ver los dibujos animados los sábados por la mañana por que había que ir a predicar…y también recuerdo, aun siendo niño, que se nos miraba mal porque mi padre no era testigo. Los testigos de Jehová son muy clasistas, si no encajas a la perfección dentro del “status quo” se te mira mal, incluso se te puede marginar, por ello siempre tuve la sensación de no encajar del todo dentro de las congregaciones, por no tener un padre testigo. Por otro lado, tampoco encajaba con los “mundanos” (para un testigo de Jehová, un mundano es cualquier persona que no es de la religión), no podía participar en las actividades de un niño normal, cumpleaños, navidad, etc…

Hubo mas de un episodio que se quedaron marcados en mi memoria. Una vez (no recuerdo bien que edad tenia, pero era pequeño), con toda mi ilusión, dibujé una escena de dinosaurios con un Tiranosaurus Rex comiéndose a otro dinosaurio (si, quizás un poco macabro para un niño…), y se lo enseñé igual de ilusionado a mi madre, solo para recibir un frio y seco “eso no es lo que creemos, los dinosaurios no eran carnívoros…”. Eso se me quedó grabado. En otra ocasión, todos los de la escuela en fin de curso se fueron unos días fuera a una excursión. Claro está, mi madre no me dejó ir por todo aquello de las “malas compañías” y tal. Si es cierto que algunos de los días fuimos un rato a donde estaban para participar en alguna actividad, pero aún así me sentía totalmente desplazado, el rarito… ¿Os podéis imaginar como es eso para un niño? Estos solo son dos ejemplos en mi vida para que se pueda entender la clase de abuso psicológico que sufre un niño dentro de los testigos de Jehová, pero no termina ahi, nunca termina…

No mucho después de eso, antes de cumplir los 10 años, mi padre, harto de la vida y de estrés de Inglaterra decidió que nos iríamos a viajar por Europa en una caravana. Mi padre, cuando joven, había viajado muchísimo debido a su trabajo, y ya había estado en la mayor parte de Europa y creo que añoraba su vida de antaño, así que se propuso venderlo todo, comprar un Land Rover y una caravana lo bastante grande para los 4 y largarnos. Solo puedo imaginar lo que pasaba en la mente de mi madre. No iríamos a las reuniones, no iríamos a predicar… y si viniera el Armagedon mientras estamos viajando? Estoy seguro de que consultaría con los ancianos. Estos dirían que no era una situación ideal, pero que al final, debía someterse a la autoridad de mi padre. Así que, nos fuimos…

La verdad es que fue un año genial, viajando, viendo muchas cosas. Solo siento haber sido demasiado pequeño como para apreciar lo que veía y vivía. Durante ese año que viajábamos, casi no íbamos a reuniones, salvo en contadas ocasiones en las que nos quedábamos lo suficiente en un lugar que le permitiese a mi madre buscar una congregación local para asistir, aunque fuera en un idioma que no entendía. Mi padre, como siempre, se mantuvo neutral en en tema.

Y entonces llegamos a España…

Si no recuerdo mal, la idea original de mi padre era ir a vivir a Marruecos, pero, por circunstancias (principalmente trabajo) nos quedamos a las puertas, en la parte mas al sur de España, en un pueblo llamado La Línea, fronterizo con Gibraltar.

No me arrepiento de haber acabado aquí. Me encanta España, me encanta la gente de aquí, la vida que se vive. Gracias a estar aquí aprendí a hablar Español como uno mas, y eso me ha venido muy bien.

Mi madre por otro lado creo que se sentía culpable por el año de “dejadez” y en cuanto llegamos y nos establecimos, era vida Testigo de Jehová a full… reuniones, predicar, asambleas… no se podía faltar a no ser que unos se estuviera muriendo, solo compañías testigo… un martirio.

No voy a entrar en cada detalle de mi vida porque seria largo y aburrido, solo diré que crecer como testigo de Jehová no es vida. De cuantas cosas no he disfrutado en la vida por las estrictas e innecesarias normas supuestamente morales de esta secta, normas que al final solo logran causar daño psicológico a miles y miles de personas, y costarles la vida a otros tantos…

Y eso es casi lo que me pasa a mi, como he contado al principio, casi pierdo mi vida por una muy mala interpretación de un texto bíblico, escrito por hombres que no sabían donde iba el sol por las noches…

Documento que portan los testigos de Jehová par negar transfusiones de sangre.

En mi caso, pude salir adelante , pero muchos otros no lo hacen…

Después de eso, nos mudamos de la zona de La Línea y nos fuimos a vivir mas arriba de la costa, por la parte de Manilva, para alejarnos de la contaminación de refinería que se encuentra en san roque.

Asistíamos a una congregación de Estepona y poco después conocí a quien es hoy mi esposa. Tuvimos 2 hijos, aun dentro de la religión, pero debo decir que nunca fuimos tan fanáticos. Y es que yo, en el fondo de mi mente, siempre tuve dudas…

Yo me considero una persona inteligente, me gusta leer, investigar, me gusta mucho la ciencia, el saber, y e considero una persona lógica… por eso, había una larga lista de cosas que no me cuadraban de las creencias religiosas… ¿Porque puso Jehová un árbol en el jardín? ¿Con que motivo? ¿Porque necesitaba sacrificios animales? ¿Era realmente necesario tanto sufrimiento?… Lo que al principio solo eran ecos en mi mente con el tiempo se convirtieron en gritos que no podía ignorar. Trataba de todas las maneras justificar lo que enseñaba mi religión y la Biblia, pero cada vez se me hacía mas difícil. Era como si alguien te da un puzzle de 10000 piezas sin caja y te dice que es una imagen de una montaña, pero al ir juntando piezas, vas viendo otra cosa muy diferente.

Al final me pudo y me vine abajo psicológicamente. Fue una época oscura en mi vida, hice cosas feas y les hice daño a los que tenia mas cerca, incluyendo mis hijos. Aun creía que era la verdad, pero pensaba que yo simplemente no estaba a la altura de las creencias. Pero después de un tiempo me pude estabilizar, volví con mi mujer y volví a las reuniones, pero no me sentía gusto. No tenía ningún interés en progresar en la religión.

En el 2014, durante unos meses, fui a trabajar a Alemania. Estando allí pude comprobar en primera persona que los que se esforzaban por ayudarme, los que apoyaban mientras estaba en ese país extraño, no eran mis “hermanos” testigos de Jehová, no, si no los horribles y malvados “mundanos”…

En 2007 ya había tenido algún contacto con material “apostata” (para un testigo de Jehová , un apostata es un ex miembro que se ha vuelto en contra de la religion y sus creencias, es el pero de los pecados, uno sin perdón), pero lo había descartado enseguida por el miedo que te programan en la mente.

Pero mi experiencia en Alemania fue como un choque psicológico que me hizo perder el miedo. Volví a mirar ese supuestamente malvado material apóstata. Encontré a gente en YouTube com John Cedars (Lloyd Evans) y leí libros como “Crisis de Conciencia” de Raymond Franz y otro llamado “Tiempos Gentiles reconsiderados”… 

Desde Alemania le envié el libro de Crisis de Conciencia a mi mujer y ella lo leyó. Afortunadamente no rechazo la información, sino que siguió investigando por su cuenta, y ambos llegamos a la misma conclusión… nos habían estado mintiendo.

Ese mismo año, fuimos a nuestra última asamblea en Málaga, pensamos que teníamos que darle una última oportunidad. Pero nos sentíamos muy incómodos, y en el momento que vimos al miembro del cuerpo Gobernante Steven Lett en la pantalla grande, con su traje caro y anillo de oro en el dedo meñique, nos levantamos y nos fuimos. Nunca mas fuimos a una reunión, ni a predicar. Un año mas tarde, nos expulsaron por apostasía…

Nuestros amigos, mi madre y mi hermano cortaron todo contacto con nosotros, estamos muertos para ellos. Pero hemos ganado mucho mas de lo que perdimos. Mis hijos no vivirán bajo la influencia de una Secta y podrán ser lo que decidan ser en la vida. Por suerte, la familia de mi mujer nunca fue de la religión así que les tenemos a ellos, y yo he recuperado la relación con mi padre y con mis dos hermanastras por parte de mi padre, quienes nos han mostrado mas cariño en unos pocos años que mi madre y hermano en décadas…

A pesar de lo que he perdido, no me arrepiento para nada de haber salido de la secta de los testigos de Jehová, la vida es mucho mejor fuera de la jaula y sin las pesadas cadenas que lo acompañan.

Liberados de la jaula.

Ojalá mi experiencia le pueda servir de ayuda a alguien que se encuentre atrapado en los Testigos de Jehová.

Alex Cooper

Ex-TJ, Agnóstico, humanista, Blogger, aspirante a escritor y tipo con barba.

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